Hola Aerotrastornados!!

En este post, Lino nos cuenta en primera persona una jornada muy especial que se celebró en el aeródromo de Ódena en la provincia de Barcelona hace unas semanas.

 

Amaneció el día con una ligera y habitual niebla matutina en el aeródromo de Odena/Igualada, local escogido para celebrar la 2 edición de la Jornada d’aviació adaptada. La previsión era que se disiparía en breve, cosa que acabó pasando en cuestión de poco menos de una hora.
Odena es un Aeródromo con una actividad moderada, pero esta ocasión no era un día habitual, se celebra un evento esperado por muchos; un certamen que conseguiría dar la oportunidad de volar a personas con discapacidad física o intelectual, a muchas de ellas, por primera vez.

Esta Jornada está organizada por las asociaciones: “Vols per a tothom”, las “sillas voladoras” y “Temique”.  En esta segunda edición, tienen como reto superar el éxito de la primera, celebrada en Lleida; tarea nada fácil.

Se habilita un hangar para colocar diversos stands, alguno de ellos de las propias asociaciones, otros de alimentación e incluso un simulador de vuelo. Está todo preparado, en la parte exterior del hangar se habilitan mesas y sillas para la paella que se prepara para el almuerzo.

Alrededor de las 10 de la mañana empiezan a llegar las primeras aeronaves, un total de unas 20 aeronaves entre las cuales hay ultraligeros, avionetas, planeadores y hasta autogiros. También empiezan a llegar los primeros autocares y asociaciones, lo que antes era una balsa de aceite se convierte en un bullicio de gente. Se habilitan 2 zonas para recoger a las personas: una para la aviación propulsada, en el lateral de la pista y otra cerca de la cabecera para los vuelos en planeador.

Empiezan a llegar los primeros pasajeros para tan esperados vuelos, la prensa hace acto de presencia y gracias a la colaboración de los muchos voluntarios, embarca el primero de los pasajeros.

Su cara es descriptiva, emoción, ilusión, nervios… Se desprenden muchas sensaciones de su mirada, pero no solo de él, pilotos y colaboradores también son conscientes de estar participando en algo grande y que hará feliz a mucha gente.

Las operaciones son continuas, no dejan de despegar o aterrizar aeronaves. Si los rostros eran ilusionantes al despegue, al aterrizar aún lo son más.

Durante toda la mañana no cesan las operaciones. Es tanto el tráfico, que se habilita un controlador sólo para el evento. Alrededor del mediodía se hace un parón para comer, pero por la tarde prosiguen las operaciones.

Aproximadamente, se contabilizaron unos 110 vuelos dando la oportunidad de volar a X personas por un precio muy reducido: 30€ por persona. El día acaba y con él, los vuelos. El resultado ha superado las mejores expectativas: pasajeros y voluntarios se van a casa con una experiencia nueva y gratificante.

Si bien la jornada pretende reunir a muchas personas y divulgar tan loable labor, cabe destacar que “Vols per tothom” y las “Sillas voladoras” hacen estos vuelos durante todo el año. Sólo se tiene que contactar con ellos a través de sus webs:

https://volsperatothom.cat

http://www.sillasvoladoras.com

Por Enrique López R.

Cofundador de este blog, mi pasión son los aviones y contaros todo lo que ocurre en el sector aeronáutico.

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