¡Hola hipóxicos!

Por suerte llevo volando varios días, y aunque me está costando estoy feliz y volviendo a coger el ritmo. Tras los vuelos que he hecho esta semana hoy os traigo un post para contaros los errores que todos cometemos a la hora de viajar en avión y que deberíamos evitar.

1. La mascarilla
Si la nueva normalidad tuviese una protagonista sería sin duda alguna la mascarilla. Actualmente es obligatoria dentro del propio aeropuerto y por supuesto, para volar; al pasajero que no la lleve se le denegará el embarque, así de sencillo. También se le invitará a abandonar la aeronave a todo aquel que no la lleve correctamente, se la quite o se niegue a colaborar haciendo caso omiso de las normas para volar en esta situación.

Si después del cierre de puerta, y ya durante el vuelo, eres de los rebeldes que se la quitan o no se la ponen correctamente (la nariz también debe estar cubierta) y no atiendes a lo que ordena la tripulación, a tu llegada a destino te estarán esperando las autoridades del país. Vaya, que no es ninguna broma y es algo bastante fácil de cumplir, así que haz uso de tu mascarilla tapando nariz y boca durante todo el vuelo.

2. La distancia de seguridad
A pesar de que el avión es un lugar en el que no es fácil mantener la distancia de seguridad, se intenta que se cumpla haciendo el embarque ordenado y respetando dicha distancia en la cola antes de acceder el avión. Lo mismo ocurre con el desembarque, se anuncia que será por filas y de uno en uno, que nadie se levante hasta que la persona que esté en el asiento inmediatamente anterior haya salido.

Son muchos las pasajeros que se quejan de que los vuelos van llenos, que no se respeta la distancia, que si es una vergüenza lo que ocurre en las aerolíneas… pero después, incluso antes de que se apague la señal de cinturones que anuncia que tras del aterrizaje el pasaje se puede desabrochar el cinturón (que no levantarse) todos se levantan y se amontonan en el pasillo unos encima de otros luchando por sacar su maleta antes que nadie del compartimento superior.

Se anuncia, por activa y por pasiva, que el desembarque será por filas y de manera ordenada para que los pasajeros salgan de uno en uno. Muchos se quejan durante todo el vuelo del “incumplimiento de la distancia de seguridad” pero después son los primeros que no siguen las normas y hacen todo lo contrario a lo recomendado. El resultado son cientos de personas agolpadas en el pasillo del avión, que no se sientan hasta que el comandante repite que se queden en sus asientos y esperen su turno para salir.

Con lo cual, obedece las instrucciones de la tripulación y quédate sentando en tu asiento en el desembarque hasta que la persona que esté antes que tú por cercanía a la salida se haya bajado del avión.

3. El servicio a bordo
¿Os suena esto de hecha la ley hecha la trampa? Seguro que sí. Actualmente en mi compañía solamente se venden productos que estén envasados individualmente (Kit-kat, galletas, Pringles…) y se han retirado los perecederos por la situación del covid-19. También vendemos bebidas calientes y refrescos. El pasajero que compre puede retirarse la mascarilla para el momento exacto en el que vaya a comer o beber.

Lo que muchos hacen es comprar un café (o cualquier otra cosa) para un vuelo de 2 horas e ir sin mascarilla haciendo que están bebiendo (o comiendo) a cada paseo que damos por la cabina. Un poco de responsabilidad por favor.

4. Los desperdicios
A su entrada, a los pasajeros se les ofrecen toallitas de alcohol para desinfectarse las manos y se acompaña de una pequeña bolsa de plástico para que, durante el vuelo, puedan echar ahí sus desperdicios (entre ellos la toallita usada). Durante el vuelo -y después del servicio de comida- se pasa con un carro para recoger dichos restos las veces que sean suficientes.

Una vez en tierra, tras el aterrizaje, se da un anuncio conforme se ruega la cooperación y se explica que a la salida del avión encontrarán una papelera para tirar todos los desperdicios que hayan podido generar durante el vuelo, pidiendo que su zona personal (asiento, bolsillo, suelo) quede libre de basura. Ni el primero hace caso de esta voz y todo el avión se queda lleno de toallitas usadas, pañuelos, las bolsitas de plástico, los envoltorios de las toallitas, mascarillas, botellas de agua vacía y un largo etcétera. Por favor, un poco de respeto y solidaridad con el resto.

5. La no-paciencia
Esta situación demanda que tengamos más paciencia, ya que todos los procesos se han ralentizado por temas de aforo, distancia de seguridad, procedimientos nuevos… no solo en el ámbito de la aviación sino en todos. Un error muy común es pensar que “no pasa nada” y que todo sigue igual que siempre… ¡No! Por desgracia la pandemia ha marcado un antes y un después en muchos aspectos y ahora, al hacer tu maleta para viajar (en cualquier medio de transporte) también deberás meter muuuuucha paciencia. Sé paciente, adáptate a las nuevas circunstancias y tu viaje será mucho más agradable.

Más post como estos en la web de Azafata Hipóxica.

Por Andrea Enríquez

Me llamo Andrea, nací en Santiago de Compostela en el último año capicúa de los 90. La primera vez que me subí a un avión fue como UM con 6 años, desde entonces no me he vuelto a bajar. Publicista desde 2013 y tripulante de cabina desde 2015.

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