Hola, Aerotrastornados!
LEVEL ha puesto un pie firme en su propia historia.
Desde esta semana, la aerolínea vuela con su propio código IATA, el elegante y orgulloso “LL”, un gesto que parece pequeño pero que encierra una transformación profunda: el paso definitivo hacia su plena autonomía dentro del largo radio barcelonés. Una empresa que nació en 2017 como marca bajo el ala de Iberia, y que hoy, con determinación y oficio, se alza como aerolínea independiente dentro de IAG.
Todo empezó a gestarse con la obtención de su AOC, en diciembre de 2024, esa licencia que solo se concede a quienes demuestran solvencia, rigor y mirada larga. 2025 ha sido el año del pulso continuo: permisos operativos para Estados Unidos, Argentina y Chile, cada uno otorgado por las autoridades que exigen disciplina, madurez y estándares reales de aviación. Paso a paso, como siempre se han hecho las cosas bien.
Y en junio, otro triunfo: el Registro IOSA. Un sello internacional que no se regala, que certifica que LEVEL cumple los criterios más exigentes en seguridad y gestión operativa. Un aval antiguo en espíritu y moderno en procedimiento, que honra esa tradición aeronáutica que nunca negocia la seguridad.

BCN–JFK: el bautismo del código “LL”
El 1 de diciembre quedará grabado en la memoria de la compañía: el vuelo LL2627 despegó de Barcelona a las 18:45 rumbo a Nueva York, inaugurando oficialmente esta nueva etapa. No fue un simple cambio en las pantallas de operación: fue un símbolo vivo, un himno silencioso al trabajo bien hecho, a la constancia, a la ambición que madura con paciencia.
Para el pasajero, el cambio será discreto: el “LL” aparecerá en reservas y documentos oficiales, acompañando cada número de vuelo, como distintivo propio de una aerolínea que ya vuela con código propio.
“Este es un momento histórico para LEVEL y para todo el equipo. Operar con nuestro propio código IATA es el fruto de un año de esfuerzo y compromiso compartido tras obtener nuestro AOC. Hemos demostrado que sabemos evolucionar, asumir desafíos y consolidarnos como una aerolínea independiente, eficiente e innovadora. Esto nos impulsa a seguir fortaleciendo el largo radio desde Barcelona, conectando la ciudad con el mundo y ofreciendo a nuestro pasaje una experiencia accesible, personalizable y competitiva”, declara su CEO, Rafael Jiménez Hoyos.
Un año de expansión y músculo humano
El crecimiento de LEVEL también se palpa en su gente. En solo un año la compañía ha aumentado su plantilla un 750%, incorporando tripulaciones propias y reforzando departamentos clave. No es solo sumar personas: es construir un engranaje robusto, afinado, capaz de moverse con agilidad ante los vientos cambiantes del sector. Una aerolínea que se hace fuerte como siempre se ha hecho en la aviación: con manos expertas, profesionales comprometidos y una visión clara.
El distintivo de LEVEL a partir de ahora será “Dalí”.
Cada aerolínea utiliza un callsign, para identificarse en sus comunicaciones por radio con los centros de control y servicios de navegación aérea. Esta elección no es casual, ya que rinde homenaje a las raíces catalanas de la aerolínea, valor que forma parte de la identidad de LEVEL.