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La aviación comercial en 2025: crecimiento sostenido, récords de ocupación y viejos desafíos que regresan
La aviación comercial ha cerrado 2025 con cifras que confirman algo que en Vadeaviones llevamos tiempo contando: el avión ha vuelto a ocupar su lugar natural en el mundo. Sin estridencias, sin euforia postpandémica, pero con una solidez que recuerda a los mejores años de la industria.
La IATA ha publicado sus datos definitivos de tráfico de pasajeros y carga aérea correspondientes al conjunto de 2025 y al mes de diciembre, y el mensaje es nítido: el crecimiento continúa, los aviones vuelan llenos y el sistema vuelve a tensarse en sus costuras tradicionales.

Pasajeros: récord histórico de demanda y ocupación
Durante 2025, la demanda global de transporte aéreo de pasajeros —medida en RPK— creció un 5,3% respecto a 2024. La capacidad lo hizo prácticamente al mismo ritmo (+5,2% en ASK), lo que permitió alcanzar un factor de ocupación medio del 83,6%, el más alto jamás registrado en un año completo.
El tráfico internacional volvió a ser el gran motor del crecimiento:
- Demanda internacional: +7,1%
- Capacidad internacional: +6,8%
- Factor de ocupación internacional: 83,5% (récord histórico)
El mercado doméstico, más maduro y estable, creció a un ritmo más moderado:
- Demanda doméstica: +2,4%
- Capacidad: +2,5%
- Factor de ocupación: 83,7%
Diciembre puso un broche sólido al año, con un crecimiento global de la demanda del 5,6% interanual y una ocupación del 83,7%, confirmando que el apetito por volar sigue intacto.
Carga aérea: crecimiento más contenido, pero firme
En el negocio de la carga aérea, 2025 fue un año de consolidación tras los picos excepcionales vividos durante y después de la pandemia.
- Demanda global (CTK): +3,4%
- Capacidad (ACTK): +3,7%
El comercio electrónico global volvió a ser el gran impulsor de los volúmenes, especialmente en Asia, mientras que las tensiones comerciales con Estados Unidos, los aranceles y la incertidumbre regulatoria obligaron a las aerolíneas a adaptarse con rapidez.
A pesar de la presión competitiva, los ingresos unitarios (yields) solo cayeron un 1,5% interanual, el menor descenso de los últimos tres años, y todavía se mantienen un 37% por encima de los niveles de 2019. Un dato que habla de la resiliencia estructural del negocio.

Dos desafíos que no se pueden seguir posponiendo
Willie Walsh, director general de la IATA, ha puesto el acento en dos cuestiones que marcaron 2025 y condicionarán el futuro inmediato de la aviación.
1. Descarbonización: el futuro se juega en tierra
El crecimiento sostenido del tráfico devuelve al primer plano el reto de la descarbonización. Para la IATA, el mensaje a los gobiernos es claro: si quieren preservar el papel económico y social de la aviación, deben crear un marco fiscal y energético que permita escalar de verdad la producción de combustibles sostenibles de aviación (SAF).
Sin SAF en volumen y a precios razonables, la transición ecológica corre el riesgo de quedarse en un ejercicio de retórica.

2. La cadena de suministro: el gran cuello de botella
Si hubo un verdadero dolor de cabeza para las aerolíneas en 2025, fue la crisis de la cadena de suministro. Retrasos en la entrega de aviones, problemas con motores, falta de capacidad de mantenimiento y un sobrecoste estimado en más de 11.000 millones de dólares.
Las compañías reaccionaron como siempre ha hecho la aviación: estirando la vida útil de los aviones y llenando cada asiento disponible. Con factores de ocupación rozando el 84%, el remedio funcionó… pero solo como solución provisional.
La industria necesita que 2025 sea el punto más bajo del ciclo y que 2026 marque el inicio de una recuperación real. Cada avión nuevo significa más capacidad, menos ruido, menos emisiones y más opciones para el pasajero.
Radiografía regional del tráfico internacional
El crecimiento no fue uniforme, y deja una fotografía muy interesante del mapa aéreo mundial:
- Asia-Pacífico: +10,9% de tráfico internacional, la región de mayor crecimiento y mayor ocupación (84,4%).
- Europa: +6,0%, con una ocupación del 84,1%.
- Oriente Medio: +6,7%, consolidando su papel como gran conector global.
- Latinoamérica: +8,6%, aunque con una caída significativa del factor de ocupación.
- África: +7,8%, con el mayor aumento de ocupación, aunque sigue siendo la región con menor load factor.
- Norteamérica: +2,1%, el crecimiento más lento de todas las regiones.

Mirando a 2026: menos crecimiento, más equilibrio
Para 2026, la IATA espera una moderación del crecimiento de la carga aérea hasta el 2,4%, en línea con los patrones históricos. El comercio global, la geopolítica y las políticas arancelarias seguirán marcando el ritmo, pero hay una certeza difícil de discutir: el mundo seguirá necesitando aviones para mover personas y mercancías.
La aviación, como tantas otras veces a lo largo de su historia, vuelve a demostrar que sabe adaptarse. Ahora le toca al entorno político e industrial estar a la altura.