Hola Aerotrastornados!
Los que nos leéis hace años, sabéis que tenemos una estrecha relación con Vueling y que apoyamos todas sus iniciativas sociales. En esta ocasión, el tema tratado es el autismo, que nos toca de cerca por temas familiares y nos hace especial ilusión compartiros la siguiente información.

Con motivo del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, que se celebra cada 2 de abril, Vueling ha impulsado una iniciativa que va más allá de la operativa aérea: acompañar, comprender y facilitar.
La aerolínea ha organizado una jornada especialmente diseñada para niños con Trastorno del Espectro del Autismo (TEA), pensada para ayudarles a familiarizarse, paso a paso, con la experiencia de volar antes de enfrentarse a un viaje real.
Desarrollada junto a las asociaciones ISTEA y Autisme amb Futur, la iniciativa ha permitido a los participantes anticipar cada fase del viaje en avión en un entorno controlado, adaptado y respetuoso con sus necesidades. Porque, para muchas personas con TEA, lo desconocido, los ruidos, los tiempos, o los espacios, pueden convertirse en una barrera difícil de superar.
Jornada especial
La jornada comenzó en las oficinas de la aerolínea, donde una piloto y una tripulante de cabina acercaron su día a día a los niños con un lenguaje cercano, claro y sin artificios. Después, el grupo se trasladó al Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, escenario real donde empieza todo viaje.
Allí, lejos del bullicio habitual, los niños pudieron explorar el interior de un avión estacionado en pista.
De la mano de profesionales de la compañía, como la piloto Marta Senso, que es miembro también de la Fundación Sepla Ayuda, y la tripulante de cabina María Vela, recorrieron la cabina, interactuaron con la tripulación y participaron en una simulación adaptada del proceso de embarque y vuelo. Incluso accedieron a la cabina de mando, un espacio que para muchos viajeros es casi mítico, pero que aquí se convirtió en un lugar cercano y comprensible.
La experiencia continuó en la terminal, donde el grupo conoció de primera mano los servicios de asistencia para pasajeros con necesidades específicas. En este contexto, el personal de Aena presentó el distintivo “Discapacidades Invisibles”, una herramienta clave para identificar y atender a personas con necesidades no visibles como el TEA, contribuyendo a que su paso por el aeropuerto sea más previsible, amable y accesible.
“En Vueling trabajamos para que volar sea una experiencia accesible para todos. Para muchos niños con TEA, enfrentarse a un entorno como el aeroportuario puede resultar complejo debido a la cantidad de estímulos. Este tipo de iniciativas les permite familiarizarse con el proceso, reducir la incertidumbre y ganar confianza, contribuyendo a que el viaje sea una experiencia más positiva tanto para ellos como para sus familias”,
delcaró Sandra Hors, directora de Asuntos Corporativos, Marca y Sostenibilidad de la compañía.
Un compromiso que va más allá de un solo día
Lejos de ser una acción puntual, esta jornada forma parte de un compromiso sostenido en el tiempo.
Desde hace cinco años, Vueling colabora con entidades como Lovaas Foundation para mejorar la experiencia de viaje de personas con TEA y sus familias.
Entre las acciones desarrolladas destaca también la creación de una guía práctica disponible en su web, elaborada junto a expertos y tripulación, con recomendaciones pensadas para anticipar cada etapa del viaje y reducir la incertidumbre.
Porque volar no debería ser un privilegio reservado a unos pocos. Y cuando una aerolínea entiende esto y actúa en consecuencia, no solo transporta pasajeros: abre puertas, derriba barreras y, en cierto modo, hace el cielo un poco más cercano para todos.