Hola, Aerotrastornados!
Si hay una aerolínea que no sabe lo que significa conformarse, esa es Emirates.
Justo cuando el resto del sector intentaba ponerse al día con sus estándares de servicio, los de Dubái han vuelto a dejarnos con la boca abierta. Coincidiendo con la llegada de sus flamantes Airbus A350, la compañía ha rediseñado por completo su cabina Premium Economy para introducir algo jamás visto en esta categoría: privacidad real y tecnología 100% eléctrica.
Sí, has leído bien. La barrera entre la clase ejecutiva y la turista premium se acaba de volver más fina que nunca.

Adiós a mirar al vecino: Privacidad total con solo pulsar un botón
La gran joya de este nuevo asiento es un separador eléctrico de privacidad a altura completa situado entre cada plaza. Es una primicia mundial absoluta para una Turista Premium. Mediante un control integrado, el pasajero puede subir, bajar y bloquear la pantalla exactamente a la altura que desee. ¿Quieres trabajar sin distracciones, comer tranquilo o dormir sin cruzar miradas con el de al lado? Un toque de botón y creas tu propio «microcamarote».
Además, se trata del primer asiento de Turista Premium de Emirates totalmente motorizado. Nada de palancas ni de hacer fuerza: mediante la pantalla de control del pasajero (Passenger Control Unit) se puede ajustar la inclinación en posiciones preconfiguradas como el Lounge Mode (para relajarse) o el Meal Mode (para comer). Por si fuera poco, la reclinación es tipo cradle (de cuna), lo que significa que el asiento se desliza acomodándose hacia abajo sin invadir ni un solo centímetro del espacio del pasajero de atrás.

Un espacio casi de Business (y con solo 28 asientos)
Emirates ha decidido no apretar a sus pasajeros. En la cabina de sus nuevos A350 han configurado una espaciosa distribución 2-3-2 con apenas 28 asientos. Cada plaza presume de 20 pulgadas de ancho y una distancia entre filas de hasta 39 pulgadas (casi un metro de espacio para las piernas).
A este espacio de infarto se le suma el aclamado reposacabezas U-Dream firmado por Safran Seats, fabricado en piel y con alas ajustables que abrazan la cabeza, junto a un reposapiés desplegable que promete erradicar el cansancio en los vuelos de ultra largo alcance.
Carga inalámbrica y cámaras en 4K: Tecnología a bordo llevada al extremo
En el apartado tecnológico, Emirates no escatima. Por primera vez en esta clase, los asientos incorporan carga inalámbrica por inducción para smartphones, además de puertos USB-C de alta velocidad. La mesa bandeja cuenta incluso con un soporte integrado para el móvil, pensado para quienes prefieren usar su teléfono como segunda pantalla mientras comen.
Para el entretenimiento principal, la pantalla táctil sube hasta las 13,3 pulgadas en resolución 4K HDR, ejecutando el galardonado sistema ice. Pero lo más espectacular para los verdaderos avgeeks viene por fuera: los A350 estrenan nuevas cámaras exteriores que suman ángulos laterales (izquierda y derecha) a las tradicionales vistas frontal y cenital. Ver el despegue o el aterrizaje desde la cabina va a ser una experiencia absolutamente inmersiva.
Un servicio gastronómico a la altura
El mimo al detalle no termina en la celda del asiento. La experiencia a bordo se inspira directamente en Business Class: menús gourmet servidos en vajilla de porcelana fina Royal Doulton, cubertería de acero inoxidable de Robert Welch y servilletas de lino. Todo maridado con una selección de bebidas de alto nivel que incluye en exclusiva el espumoso australiano Chandon Vintage Brut 2021.
¿Dónde y cómo se podrá volar en este nuevo «superasiento»?
La buena noticia para el mercado español es que Madrid está en la lista elegida.
Los pasajeros que despeguen desde la capital española en el nuevo A350 de Emirates hacia Dubái podrán probar esta cabina y conectar con destinos como Colombo, Bombay, Phuket, Ho Chi Minh, Taipéi, Hangzhou, Adelaida o Ciudad del Cabo.
Emirates no solo ha renovado su Turista Premium; directamente ha vuelto a redefinir lo que significa volar en esta categoría. Una vez más, la competencia tiene un listón prácticamente inalcanzable que intentar superar.
