Hola Aerotrastornados!

Este a bordo de, no va de hablar sobre como es el servicio a bordo de Volotea, eso ya lo hizo el amigo Daniel hace unos meses y lo podéis leer en este enlace. Este post va de sensaciones, va de volar en un avión que será retirado en los próximos años y que es uno de los pocos B717 que todavía operan comercialmente.

Nos fuimos hasta Bilbao, en nuestro primer vuelo post confinamiento, para volar en el B717 con matricula EC-MGS, la ruta Bilbao a Sevilla.

Ya en Bilbao, el embarque empezó con total puntualidad y pese a las medidas actuales de distanciamiento por el Covid, fue muy muy ágil. Al acceder al avión la sorpresa fue que por dentro es más grande de lo que parece al verlo desde fuera. Y la distancia entre asientos, muy muy generosa, más que en otras aerolíneas españolas.

Nos cazaron antes de despegar de Bilbao

El vuelo salió en hora y llegamos con más de 15’ de antelación a Sevilla.

Aproximación final a Sevilla

Dadas las circunstancias actuales, no hay servicio a bordo y por lo tanto no os podemos hablar de ello, ni mostraros fotografías de la comida y bebida que se ofrece a bordo.

Después de pasar el día en Sevilla, volvimos a Bilbao en el mismo avión y la misma tripulación del vuelo de ida, que previamente habían hecho la conexión Sevilla-Mahón-Sevilla.

Aeropuerto de Sevilla

En el vuelo de vuelta, nos sentaron en una fila de salida de emergencia y queremos resaltar su amplio espacio.
Sabemos que todas las aerolíneas ofrecen más espacio en las filas de salida de emergencia, pero en el caso del B717 de Volotea, es mucho más espacio. Como decíamos al principio, el avión engaña visto desde fuera, porqué por dentro es mucho más cómodo y amplio de lo que parece y en el caso de la salida de emergencia, os podemos asegurar que merece la pena pagar el extra por ir sentado en esas filas.

Ya en Bilbao, y con el avión vacío, la estupenda y amable tripulación nos dejó quedarnos a bordo para unas últimas fotografías con el avión vacío y una rápida visita a cabina antes de bajarnos del B717.

Una curiosidad derivada del estado sanitario actual, es que antes de bajar del avión, la tripulación dejó todas y cada una de las mesas de los asientos y las cortinas de las ventanillas bajadas, para que durante la noche se desinfectara cada asiento y ventanilla. Limpieza y desinfección están aseguradas a bordo de Volotea.

Cockpit B717 EC-MGS


Volar en el B717 ha sido una grata experiencia. Mereció la pena el desplazamiento hasta Bilbao.
Si te sientas en las primera filas, es el avión más silencioso que he conocido, pues los motores están atrás de todo y eso hace que el vuelo sea más relajado.
Como curiosidad, la última fila no tiene ventanas, pues estarían tapadas por los motores del avión.
Si eres aerotrastornad@ como nosotr@s y te gusta la aviación “de toda la vida” no pierdas la oportunidad de volar en este avión, al que, por desgracia, le quedan pocas horas de vuelo.

Palabra de Vadeaviones

Por Enrique López R.

Cofundador de este blog, mi pasión son los aviones y contaros todo lo que ocurre en el sector aeronáutico.

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