Hola, Aerotrastornados!!!

Una semana más, os traemos otro relato espantoso de Pedro Carvalho. Esperamos que os guste tanto como a nosotros.

Una catástrofe perfectamente evitable. Una omisión clamorosa de los procedimientos y las más elementales medidas de seguridad llevaron a la mayor tragedia aérea de la historia de Paraguay. Hoy os cuento la espantosa historia del vuelo 028 de LAC.

Nuestra historia de hoy tiene lugar el 4 de febrero de 1996. Pasan unos minutos de las dos de la tarde y el vuelo 028 de la aerolínea colombiana LAC (Líneas Aéreas del Caribe) se prepara para partir del Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi de Luque, en Asunción, Paraguay.

Se trata de un McDonnell-Douglas DC8 carguero. Su destino es el aeropuerto de Campinas, en São Paulo, Brasil, donde recogerá una carga que posteriormente transportará  a Barranquilla, Colombia.

El Douglas DC8 es un avión a reacción tetramotor de fuselaje estrecho. Fabricado por Douglas entre 1959 y 1972 para competir con el Boeing 707, cuando estas aeronaves dejaron de ser rentables como aviones de pasajeros, se reconvirtieron a cargueros. 

Al mando de la aeronave se encuentra el capitán José Hernando Muñoz, de nacionalidad colombiana y 9.100 horas de vuelo, 5.917 de ellas en este modelo de avión.

Le acompaña el primer oficial y copiloto José Antonio Karpf, también colombiano y con una experiencia de 3.500 horas de vuelo, 3.158 de ellas en DC8.

Completa la tripulación el ingeniero de vuelo Hernando Sánchez. De los tres, Sánchez es el tripulante más experimentado. Cuenta con 14.120 horas de vuelo, de las cuales 6.060 son en DC8.

Además, en el jumpseat viaja un pasajero.

Se considera a Kraft un copiloto con muy poca experiencia, por lo que éste será un vuelo de entrenamiento para él. El capitán le cede los controles en tanto él se encargará de las comunicaciones, monitorizar el vuelo así como supervisar su trabajo.

⏰ 14:05 horas

A las 14:05 hora local, el vuelo 028 inicia el despegue desde la pista 02. Hace un día espléndido. La velocidad del viento es de apenas 8 nudos y la visibilidad se extiende hasta los 10 kilómetros. Un día magnífico para volar. Dado que, además, la aeronave viaja sin carga, el capitán Muñoz decide someter a su copiloto a algunos ‘retos’ a fin de probarle.

  • Capitán: 80 nudos… V1… Rotate

(La aeronave empieza a ascender con normalidad)

  • Capitán: 500 pies (unos 150 metros)

En ese momento, Muñoz reduce potencia en el motor número 1 poniéndolo al raletí. El tren aún está bajado y los flaps desplegados a 15º, por lo que el aparato se escora ligeramente a la izquierda

  • Capitán: Métele, que se te está yendo

Pero el inexperto copiloto no vuelve a poner potencia de despegue al motor, sino que sigue ascendiendo tratando de controlar la aeronave con los tres motores restantes. Capitán e ingeniero de vuelo se ponen a bromear y tomar el pelo al copiloto.

A continuación, es el ingeniero de vuelo el que quita potencia a otro motor, poniendo el número 2 también a ralentí.

  • Ingeniero de vuelo: ¡Se fue el número 2!

Con ambos motores del lado izquierdo a ralentí, la aeronave empieza a escorarse más y más a la izquierda por la asimetría en el empuje. Sin embargo, el copiloto sigue empeñado en continuar el ascenso con sólo los dos motores del lado derecho a plena potencia. Algo espantoso está a punto de ocurrir.

  • Copiloto: ¿Queréis dejaros de bromas?

Están a sólo 1.500 pies del suelo (unos 450 metros) y el ángulo de cabeceo empieza a ser ya extremo. El capitán vuelve a colocar los motores 1 y 2 en potencia de ascenso, pero es ya demasiado tarde: el DC8 entra en pérdida y empieza a caer

  • Copiloto: ¡Hijos de puta! ¡No puedo con él! ¡No puedo!

(Empieza a sonar la alarma de entrada en pérdida)

⏰ 14:12 horas

Siete segundos después de que el capitán colocase los motores 1 y 2 de nuevo en potencia de ascenso, a las dos y doce minutos de la tarde, el DC8 se estrella violentamente contra el suelo, destruyendo varias casas, a apenas kilómetro y medio del final de la pista, desatándose un fuerte incendio. Todos a bordo fallecen, así como otras 18 personas que se encontraban en tierra.

Qué ocurrió

La investigación oficial llevada a cabo por la Comisión de Investigación de Accidentes de Aviación Civil de Paraguay, reveló que la pérdida de control de la aeronave fue causada por la propia tripulación al llevar ésta a cabo una serie de procedimientos totalmente improcedentes durante la fase crítica que es el despegue,.

Estas acciones provocaron una configuración de la aeronave extremadamente adversa para esa fase de vuelo, que no pudo ser contrarrestada y se perdió el control de la misma, lo que provocó una importante reducción de velocidad y la consiguiente pérdida de sustentación.

Contribuyeron también al accidente la poca experiencia del piloto que volaba, así como una enorme falta de doctrina de seguridad de vuelo en la cabina en todos los momentos previos al vuelo.

El informe oficial también censura el hecho de que el capitán llevara a cabo un entrenamiento no autorizado de su primer oficial durante el despegue sin autorización, en unas condiciones no controladas y llevado a cabo por una persona no cualificada como instructor.

También influyó el hecho de que la aeronave se encontrara vacía (sin carga) y los pilotos desconocieran su comportamiento en estas condiciones.

Se da la circunstancia, además, que el capitán olvidó indicar a su copiloto, llegado el momento, el ascenso positivo de la aeronave, lo que influyó en que éste no solicitara la retracción del tren, circunstancia que empeoró aún más la ya de por sí crítica situación.

Los investigadores concluyeron que LAC “no tomó las medidas necesarias a fin de mantener un control que permitiera monitorear las operaciones de la tripulación. La ausencia de un programa confiable de seguridad en vuelo llevó a que “los pilotos se desviaran de las normas establecidas”.

Y a partir de entonces…

Los accidentes aéreos no ocurren en vano. Cada vez que tiene lugar una catástrofe aérea se lleva a cabo una exhaustiva investigación no sólo para averiguar qué ha ocurrido y por qué, sino para también tomar medidas para que los hechos que lo han provocado no vuelvan a suceder.

A raíz de esta tragedia se cambiaron los procedimientos, prohibiéndose expresamente que se llevaran a cabo acciones formativas por parte de personas que no tuviesen la calificación de instructor (algo frecuente en esa aerolínea). También se recomendó a todas las aerolíneas la aplicación de procedimientos que permitieran garantizar una cabina estéril.

También se prohibió expresamente simular situaciones de emergencia cuando hubiera pasajeros a bordo y se amplió la aplicación de programas de CRM a todas las tripulaciones.


Sobre el autor:

Pedro Carvalho estudió Derecho y Ciencias Económicas, pero ha dedicado casi toda su trayectoria profesional al mundo de la comunicación. Es autor de Algo espantoso está a punto de ocurrir (LGE Libros, 2021), una obra donde, a lo largo de casi 300 páginas, analiza 25 grandes accidentes e incidentes aéreos ocurridos en los últimos 50 años y cómo lo que la industria ha aprendido de ellos ha contribuido a hacer la aviación comercial cada día más segura.
Desde febrero de 2021 lleva la cuenta de Twitter @PatoAviador que, con más de 56.000 seguidores, se ha convertido en sólo unos meses en uno de los perfiles de referencia sobre aviación en español. Allí analiza cada semana un accidente aéreo y realizo una labor de divulgación sobre temas aeronáuticos, de seguridad aérea y de aviación civil.
Puedes conocerle un poco mejor y leer sus artículos e hilos anteriores en su página web pedrocarvalho.es

Fuentes y referencias:

  • Informe oficial del accidente:
  • Ficha del accidente en Aviation Safety Network https://aviation-safety.net/database/record.php?id=19960204-0
  • Entrada sobre el accidente en Wikipedia https://es.m.wikipedia.org/wiki/Accidente_a%C3%A9reo_de_LAC_en_Paragua y

Escrito por

Pedro Carvalho

Pedro Carvalho estudió Derecho y Ciencias Económicas, pero ha dedicado casi toda su trayectoria profesional al mundo de la comunicación. Es autor de “¡Preparados para el impacto!” (La esfera de los libros, 2022) y de “Algo espantoso está a punto de ocurrir” (LGE Libros, 2021), dos obras donde, a lo largo de más de 500 páginas, analiza medio de centenar de accidentes e incidentes aéreos ocurridos en los últimos 50 años y cómo lo que la industria ha aprendido de ellos ha contribuido a hacer la aviación comercial cada día más segura.
 Desde febrero de 2021 lleva la cuenta de Twitter @PatoAviador que, con más de 70.000 seguidores, se ha convertido en sólo unos meses en uno de los perfiles de referencia sobre aviación en español. Allí analiza cada semana un accidente aéreo y realizo una labor de divulgación sobre temas aeronáuticos, de seguridad aérea y de aviación civil.
 Puedes conocerle un poco mejor y leer sus artículos e hilos anteriores en su página web pedrocarvalho.es