Hola, Aerotrastornados!!!

Otro miércoles más, os traemos un relato espantoso de nuestro amigo Pedro Carvalho. Esperamos que os guste tanto como a nosotros.

Una de las mayores tragedias aéreas de la historia de Ecuador. Se supone que si una aeronave supera la V1, ya no puede abortar el despegue y los problemas habrán de resolverse en vuelo, pero ¿y si el avión no consigue elevarse? Hoy os cuento la espantosa historia del Vuelo 389 de Cubana

Nuestra historia de hoy arranca el 29 de agosto de 1998, en el Aeropuerto Internacional

Mariscal Sucre de Quito, Ecuador. Es en torno a mediodía y el vuelo 389 de Cubana de Aviación se prepara para partir rumbo a La Habana (Cuba), con una escala previa en Guayaquil, también en Ecuador. 

Este primer tramo del viaje será un trayecto muy corto, de aproximadamente tres cuartos de hora de duración.

El avión es un Túpolev Tu-154M, un trimotor desarrollado en la antigua URSS muy similar externamente al popular Boeing 727, pero de mayor tamaño y grandes diferencias a nivel técnico. De fuselaje estrecho y de corto y medio radio, tiene capacidad para unas 150-180 personas.

Las aeronaves de fabricación soviéticas estaban diseñadas para volar con cuatro tripulantes técnicos, pues a los dos pilotos había que agregar un ingeniero de vuelo y un navegante. La informatización de estos aviones era prácticamente nula.

Al mando del aparato se encuentra el capitán Mario Ramos Álvares. Le acompaña dos copilotos: Leonardo Díaz Vázquez y Aldo Carcedo Ferrer además de un ingeniero de vuelo: Carlos González Díaz.

Completan la tripulación 10 auxiliares de vuelo. Además, hay 77 pasajeros, por lo que el total de personas a bordo asciende a 91.

⏰ 12:05 horas

Con todos ya a bordo, los pilotos inician el procedimiento de encendido y puesta en marcha, pero los motores están bloqueados y no responden. Al tratar de arrancar el motor número 1 comienzan a escucharse fuertes ruidos en la parte trasera del avión.

El ingeniero de vuelo se baja del aparato y, acompañado de dos mecánicos, procede a realizar una inspección del mismo. Esto hace acumular al vuelo 389 casi una hora de retraso.

⏰ 12:50 horas

Una vez solucionado el problema, una válvula neumática que se había atascado, la tripulación arranca los motores 1 y 2 e inicia la maniobra de rodaje a pista, acordando que iniciarán el número 3 mientras ruedan.

Reciben autorización para rodar a las 12:50 horas.

⏰ 13:02 horas

Es la una y dos minutos de la tarde hora local y el Tu-154M ya se encuentra en la cabecera de la pista 17. Antes de ingresar a ella, la tripulación ya ha arrancado el motor número 3. Están listos para despegar.

– ATC: Vuelo 389, autorizado para despegar, pista 17, viento 160º a

8 nudos. Ascenso inicial a nivel 230

Los pilotos sueltan frenos y activan potencia de despegue. El vuelo 389 comienza la carrera de despegue. 

  • CU389: 80 nudos… V1… rotate

Pero algo va mal, muy mal. El Túpolev ya ha alcanzado la velocidad de rotación y empieza a elevar el morro, pero los pilotos no consiguen que la aeronave se despegue de la pista y ascienda. Algo espantoso está a punto de ocurrir.

  • CU389: ¡Abortando despegue!

Los pilotos activan las reversas y aplican frenos al máximo, pero apenas les quedan 800 metros de pista.

Cuando un avión sobrepasa la velocidad V1, es muy difícil que pueda ser frenado con seguridad dentro de la pista. Como era de esperar, el Túpolev se sale de la misma a gran velocidad y, tras destruir la cerca perimetral del aeropuerto y atravesar una avenida, colisiona con dos casas y un taller a más de 200 km/h para acabar en medio de un estadio de fútbol, donde en ese momento jugaban varios niños, convertido en una bola de fuego.

Como consecuencia de la brutal colisión y el posterior incendio, fallecen 70 de las 91 personas que se encontraban a bordo, incluidos los 14 miembros de la tripulación.

Además, pierden la vida otras 10 que se encontraban en tierra. Otras 39 resultan heridas de diversa consideración.

Qué ocurrió

La investigación oficial reveló que la tripulación, debido seguramente al estrés por el retraso de casi 38 minutos que acumulaban o por los problemas en el arranque de los motores, omitió un punto fundamental de la lista de verificación: seleccionar los interruptores para las válvulas hidráulicas del sistema de control.

Estas válvulas hidráulicas eran las responsables de que el timón de profundidad  respondiera a la acción de rotar. 

Además, la tripulación tardó hasta 10 segundos en decidir cancelar el despegue y lo hicieron cuando ya apenas les quedaban unos 800 metros de pista.

Poco después de la catástrofe, se cerró el aeropuerto internacional Mariscal Sucre. El Presidente de Ecuador, Jamil Mahuad, ordenó un informe completo sobre las causas del accidente y declaró que construiría un nuevo aeropuerto lejos de la ciudad, ya que éste había sido criticado por estar demasiado cerca de una zona densamente poblada. El nuevo aeropuerto se inauguró en 2013, a unos 18 kilómetros al este de Quito, fuera de su zona urbana.

Por otra parte, los Tú-154M eran aviones “peculiares”, además de viejos y poco fiables que acumulaban un siniestro historial de accidentes aéreos. A raíz de este suceso, Cubana de Aviación decidió retirarlos de su flota, sustituyéndolos por los más modernos Ilyushin Il-96-300, Túpolev Tu-204 y ATR-42 y 72.

El informe final, elaborado por la Junta Investigadora de Accidentes – JIA de Ecuador, nunca llegó a hacerse público, por lo que se desconoce si se llevaron a cabo acciones encaminadas a prevenir siniestros similares. No hay consenso en las fuentes consultadas acerca de si el vuelo 389 intentó despegar desde la pista 17 o si, por el contrario, lo hizo desde la 35, en dirección norte.


Sobre el autor:

Pedro Carvalho estudió Derecho y Ciencias Económicas, pero ha dedicado casi toda su trayectoria profesional al mundo de la comunicación. Es autor de Algo espantoso está a punto de ocurrir (LGE Libros, 2021), una obra donde, a lo largo de casi 300 páginas, analiza 25 grandes accidentes e incidentes aéreos ocurridos en los últimos 50 años y cómo lo que la industria ha aprendido de ellos ha contribuido a hacer la aviación comercial cada día más segura.
Desde febrero de 2021 lleva la cuenta de Twitter @PatoAviador que, con más de 56.000 seguidores, se ha convertido en sólo unos meses en uno de los perfiles de referencia sobre aviación en español. Allí analiza cada semana un accidente aéreo y realizo una labor de divulgación sobre temas aeronáuticos, de seguridad aérea y de aviación civil.
Puedes conocerle un poco mejor y leer sus artículos e hilos anteriores en su página web pedrocarvalho.es

Este relato se ha construido en base a datos obtenidos de fuentes que considero fiables y que son las siguientes:

  • Ficha del accidente en Aviation Safety Network: https://aviation-safety.net/database/record.php?id=19980829-0&lang=es
  • Entrada sobre el accidente en Wikipedia:

https://en.wikipedia.org/wiki/Cubana_de_Aviaci%C3%B3n_Flight_389#:~:text=The%2 0aircraft%20burst%20into%20flames,to%20an%20aborted%20take%20off

  • Documental elaborado por Disaster Breakdown:   “How This Plane Couldn’t Take-off (Cubana Flight 389)”   https://www.youtube.com/watch?v=JWJlw3lkCfk
  • Publicación de BBC News:   “Dozens dead in Ecuador crash”

  http://news.bbc.co.uk/2/hi/americas/161030.stm

  • Publicación en The Washington Post   “Scores killed as Cuban jet crashes in Ecuador”: https://www.washingtonpost.com/archive/politics/1998/08/30/scores-killed-ascuban-jet-crashes-in-ecuador/b156b085-f56c-4975-8fd3-2152a2a8205b/
  • Publicación de Nicolás Laneras, “20 años del accidente de Cubana de Aviación en

Quito”: https://www.nlarenas.com/2018/08/20-anos-del-accidente-de-cubana-de-aviacionen-quito/

Escrito por

Pedro Carvalho

Pedro Carvalho estudió Derecho y Ciencias Económicas, pero ha dedicado casi toda su trayectoria profesional al mundo de la comunicación. Es autor de “¡Preparados para el impacto!” (La esfera de los libros, 2022) y de “Algo espantoso está a punto de ocurrir” (LGE Libros, 2021), dos obras donde, a lo largo de más de 500 páginas, analiza medio de centenar de accidentes e incidentes aéreos ocurridos en los últimos 50 años y cómo lo que la industria ha aprendido de ellos ha contribuido a hacer la aviación comercial cada día más segura.
 Desde febrero de 2021 lleva la cuenta de Twitter @PatoAviador que, con más de 70.000 seguidores, se ha convertido en sólo unos meses en uno de los perfiles de referencia sobre aviación en español. Allí analiza cada semana un accidente aéreo y realizo una labor de divulgación sobre temas aeronáuticos, de seguridad aérea y de aviación civil.
 Puedes conocerle un poco mejor y leer sus artículos e hilos anteriores en su página web pedrocarvalho.es