Hola, Aerotrastornados!!

Hoy os traemos un reportaje de la mano de Iberia Express de cómo es el proceso de una operativa de TCP’s en un vuelo nocturno con el testimonio de dos de sus sobrecargos.

Iberia Express nace en 2012, con el objetivo de convertirse en la compañía aérea low cost de Madrid, operando vuelos de corto y medio radio.
Tras 10 años de operaciones y más de 40 millones de pasajeros transportados, la compañía registra en la actualidad uno de los índices de satisfacción de cliente más elevados del mercado, gracias en gran medida a sus tripulaciones y el foco en el cliente.
Los TCP de la aerolínea se caracterizan por su profesionalidad, cercanía y amabilidad, así como por su espíritu joven y entusiasta, unido a una incuestionable formación y compromiso con los pasajeros.
Precisamente estos atributos son clave en la operativa de vuelos como los nocturnos, que, por sus singulares características, requieren de un cuidado especial por parte de las tripulaciones.

Para ahondar más en la operativa de este tipo de vuelos hemos hablado con dos sobrecargos de Iberia Express quienes nos han explicado de primera mano su visión y cuáles son las particularidades de la operativa de un vuelo nocturno.

María Remedios Cuidad y Diana López coinciden en que, pese a que los vuelos nocturnos suelen ser más tranquilos, no son ni mucho menos más sencillos de operar ya que requieren estar más alerta.
Ambas trasladan que siempre se mantiene el mismo cuidado con los procedimientos operacionales, los chequeos y la puntualidad. Sin embargo, en este tipo de vuelos tienen que realizar su trabajo de una manera más silenciosa y realizar todas sus funciones evitando interferir en el descanso de los pasajeros.

También apuntan que el servicio a bordo se adapta igualmente para interrumpir lo menos posible el descanso de los pasajeros. En el caso de los vuelos nocturnos de ida, con salida sobre las 23:00h, el servicio se ofrece nada más despegar y, a poder ser, con agilidad para dejar descansar a los pasajeros el mayor tiempo posible. En los vuelos de regreso, con salida normalmente sobre las 03:00-04:00h de la mañana, el servicio acostumbra a darse aproximadamente una hora antes del aterrizaje, a modo
desayuno. El personal de Iberia Express está siempre atento durante el vuelo para atender las necesidades de cualquier pasajero. No obstante, en este tipo de vuelos la venta a bordo suele tener menos peso con respecto a los vuelos diurnos, siendo las bebidas o algún snack lo más demandado.

Tanto María Remedios como Diana afirman que la interacción entre los propios tripulantes y los chequeos realizados son los mismos, pero al ser, por lo general, vuelos más tranquilos y bloques de varios días seguidos con la misma tripulación técnica, da lugar a que los TCP puedan pasar algo más de tiempo en cabina de vuelo y, por tanto, conocerse más.

Además de la adaptación a la rutina nocturna y la necesaria resistencia al sueño por parte de las tripulaciones para trabajar en este tipo de vuelos, ambas reconocen que también tienen su lado positivo, ya que al ser vuelos más tranquilos la tripulación puede hacer un ofrecimiento del servicio más pausado y personalizado. Entre otros beneficios, añaden que, durante las fechas estivales, se pasa menos calor cuando se trabaja de noche.
Si que es cierto que son vuelos que requieren de un mayor sacrificio, pero son compensados con un mayor número de días libres para que la tripulación pueda descansar.


La foto de portada es de Vadeaviones y la podéis encontrar en nuestro perfil de Flickr.

Escrito por

Enrique López R.

Cofundador de este blog, mi pasión son los aviones y contaros todo lo que ocurre en el sector aeronáutico.