Hola, Cinéfilos y Aerotrastornados!
La aerolínea con sede en la ciudad Condal, será la compañía oficial de los Premios Goya 2026, que tendrán a Barcelona como escenario. Un movimiento estratégico que refuerza el papel de la ciudad condal como epicentro cultural y consolida el vínculo natural entre aviación y cine: conectar historias, territorios y talento.

Como líder en transporte de pasajeros dentro de España y principal operador en el Aeropuerto de Barcelona-El Prat, Vueling no solo mueve viajeros; mueve industria.
Con 220 rutas que enlazan 100 destinos en 30 países, la compañía teje una red que une España con Europa y el norte de África, facilitando que actores, directores, productores y público crucen fronteras para celebrar el gran cine español.
Una presencia con guion propio en la gala
Ser aerolínea oficial no es solo una cuestión de logotipo. Vueling tendrá protagonismo destacado en los principales espacios de visibilidad de los Goya 2026.
Habrá un reportero “sorpresa” exclusivo en el photocall y la aerolínea acompañará hasta el escenario a los encargados de entregar los galardones, en una puesta en escena que promete integrar la experiencia de vuelo con la magia del cine.

Barcelona no es un destino más para Vueling. Es su casa.
Allí nació y allí mantiene su principal base operativa. Por eso, respaldar los Goya en la ciudad es una decisión coherente con su identidad y su estrategia: impulsar la proyección nacional e internacional de Barcelona y fortalecer la conectividad como motor cultural y económico.
Sandra Hors, directora de Asuntos Públicos, Marca y Sostenibilidad de la compañía, ha subrayado ese compromiso con la ciudad y con el conjunto del país, destacando la voluntad de conectar talento, industria y público allí donde estén.
Aviación y cultura: una alianza estratégica
La colaboración con los Goya 2026 se integra en la apuesta de Vueling por apoyar grandes eventos culturales en España. No es una acción aislada: la aerolínea ya participa en citas de referencia como el Primavera Sound, el Festival Cruïlla o el BBK Bilbao.
El mensaje es claro: conectar ciudades no es solo cuestión de horarios y slots. Es acercar culturas, industrias y escenarios. Es hacer posible que el cine español despegue y aterrice donde haga falta.
En 2026, cuando la alfombra roja se extienda en Barcelona, habrá una aerolínea que no solo transporte invitados. Estará escribiendo, a su manera, una nueva secuencia en la historia reciente de la aviación comercial española. Y eso, en Vadeaviones, sabemos bien lo que significa.