Hola, Aerotrastornados!
En los aeropuertos, cuando un avión se detiene tras aterrizar, comienza una coreografía silenciosa. Vehículos que se acercan, operarios que trabajan con precisión, mangueras de combustible, contenedores de equipaje que suben y bajan… todo sucede en pocos minutos. Ese breve paréntesis entre un vuelo y el siguiente —la escala— es uno de los momentos más delicados de la operación aeroportuaria.
Pues bien, Aena ha decidido mirar ese momento con nuevos ojos.
La gestora de los aeroùertos Españoles, ha puesto en marcha un sistema de analítica de vídeo basado en inteligencia artificial para vigilar y comprender mejor todo lo que ocurre alrededor de un avión mientras permanece en la plataforma. El proyecto ha sido desarrollado por la tecnológica Indra, especializada en soluciones digitales para aeropuertos, en colaboración con Synaptic Aviation, una empresa centrada en aplicar inteligencia artificial al sector aéreo.
Una “mirada inteligente” sobre la escala del avión
El sistema analiza automáticamente las imágenes captadas por cámaras ya instaladas en los aeropuertos. Gracias a algoritmos de inteligencia artificial, puede identificar y seguir las distintas tareas que se realizan durante la escala de un avión.
En la práctica, el sistema monitoriza todo el proceso desde que la aeronave se detiene tras aterrizar hasta que queda lista para volver a despegar. Entre otras operaciones, es capaz de detectar:
- La colocación de los calzos en las ruedas.
- Las operaciones de carga y descarga de equipaje.
- El repostaje de combustible.
- El suministro de catering.
- La presencia y movimiento de los distintos vehículos de asistencia.
Toda esa información se procesa en tiempo real. Así, los responsables de la operación pueden saber exactamente qué está ocurriendo en cada puesto de estacionamiento y en qué fase del proceso se encuentra cada avión.
Más eficiencia… y también más seguridad
El objetivo principal de esta tecnología es claro: mejorar la coordinación de las operaciones en tierra.
La escala de un avión es un proceso extremadamente sincronizado. Si una tarea se retrasa —por ejemplo, la llegada del camión de combustible o la descarga del equipaje— puede afectar al resto de la cadena y terminar provocando retrasos.
Con este sistema, Aena puede:
- Detectar cuellos de botella en la operativa.
- Analizar cómo se realizan las distintas tareas.
- Optimizar el uso de los puestos de estacionamiento y de los recursos disponibles.
- Disponer de datos fiables para mejorar la planificación.
El resultado esperado es una operación más fluida, más segura y más eficiente, algo que beneficia a todos los actores del aeropuerto: aerolíneas, empresas de handling y, en última instancia, pasajeros.
Además, una mejor organización de las operaciones en tierra también tiene un efecto indirecto importante: reduce tiempos de espera, consumo de combustible y emisiones.
Ya funciona en tres grandes aeropuertos españoles
Esta tecnología ya está en funcionamiento en tres de los principales aeropuertos de la red de Aena:
- Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas
- Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat
- Aeropuerto de Palma de Mallorca
Estos aeropuertos han sido el punto de partida del proyecto. A partir de ahora, Aena analizará los resultados de esta primera fase para decidir si el sistema se extiende a otros aeropuertos de la red, en función de sus necesidades operativas.
Aeropuertos cada vez más inteligentes
Uno de los aspectos más interesantes del proyecto es que no requiere grandes cambios en las infraestructuras existentes. Aprovecha cámaras ya instaladas y añade una capa de inteligencia basada en análisis de datos.
Este enfoque encaja plenamente con la estrategia de innovación de Aena: convertir los aeropuertos en infraestructuras cada vez más inteligentes, capaces de tomar decisiones rápidas basadas en información precisa.
En el fondo, se trata de algo muy sencillo de explicar: observar mejor para operar mejor.
Y en un mundo donde cada minuto cuenta —y donde cada avión debe volver al aire con puntualidad— esa mirada tecnológica puede marcar la diferencia.