Hola, Aerotrastornados!!!

Hoy, planteamos estas preguntas: ¿Puede un avión comercial aterrizar solo? ¿Lo hacen habitualmente?. Nuestro amigo, Pedro Carvalho nos ayuda a despejar estas preguntas de manera muy sencilla.

Al contrario de lo que ocurre con aviones monomotor pequeños, en los que los aterrizajes suelen hacerse utilizando referencias visuales, los pilotos de líneas aéreas utilizan siempre, como regla general, sistemas de aterrizaje instrumental.

Esto significa que a la hora de realizar la aproximación y aterrizar el avión, los pilotos se guían por lo que indican los instrumentos de su avión. Existen varios sistemas de aterrizaje instrumental, pero aquí me voy a centrar en el más común: el ILS.

El ILS (Instrumental Landing System) está formado por un conjunto de antenas ubicadas a unos 300 metros del final de la pista que, desde tierra, emiten una serie de radioseñales.

Cuando el equipo a bordo del avión las intercepta, el sistema guía al piloto horizontal y verticalmente hacia la pista del aeropuerto hasta que pueda conseguir suficientes referencias visuales para poder continuar la aproximación mirando fuera de la cabina y aterrizar.

Aunque la mayoría de aviones comerciales modernos están preparados para hacer un autoland, no siempre pueden hacerlo, pues se necesita que también estén certificados los pilotos y el aeropuerto. En concreto, para que se pueda utilizar este sistema de aterrizaje se han de cumplir tres requisitos:

  • Que el aeropuerto disponga de sistema de aterrizaje ILS (no todos disponen de él)
  • Que la aeronave esté certificada para aterrizaje ILS.
  • Que los pilotos estén habilitados para ello. En efecto, un autoland requiere de una labor de monitorización que, si se carece de la formación adecuada, no todos los pilotos son capaces de hacer.

Existen, básicamente tres categorías de ILS:

  • La más básica, llamada de categoría I, guía al piloto hasta una altitud de 200 pies y se puede utilizar siempre que exista una visibilidad de, al menos, 550 metros.
  • La segunda, más avanzada, se denomina de categoría II. Ésta permite aterrizajes con una visibilidad de 300 metros o más y guía a los pilotos hasta una altitud de 100 pies.
  • Pero, ¿qué pasa cuando la visibilidad es mucho más reducida o incluso nula, tal y como pasa en los días de niebla? Pues para eso tenemos el ILS de categoría III.

El ILS cat. III, a su vez, se divide en tres clases:

– Cat.IIIa: permite aterrizar al avión con una visibilidad >200 metros y lo guía hasta una altitud de 100 pies – Cat.IIIb: permite aterrizar al avión con una visibilidad de >75 m. y lo guía hasta una altitud de 50 pies.

Pero existe una más: la categoría IIIc. Ésta que es la más sofisticada de todas, permite aterrizajes con visibilidad nula y es capaz de llegar el avión hasta el suelo, es decir, hacer un aterrizaje automático.

Inciso: Existen muchos matices sobre todo esto que acabo de contar, pero se sale del objetivo de este artículo, pues requeriría una explicación mucho más detallada. Por ejemplo, realmente, si el avión dispone de capacidad de autoland, puede aterrizar automáticamente siempre que haya un ILS y no esté expresamente prohibido. En CAT I tendrá que tener la pista a la vista antes y saber que hay más posibilidades de que algo falle y los pilotos tengan que tomar el control manual.

Las CAT indican la precisión y fiabilidad del equipo de tierra, así como la existencia de un área de seguridad y en base eso se establecen unos mínimos más o menos altos.

Entonces, ¿puede un avión comercial aterrizar solo? Pues, a pesar de los expuesto anteriormente, la respuesta es no. Un autoland lo que implica es que la aeronave aterriza de forma automática, pero eso no significa que el avión “aterrice solo”. Esto es así, porque todo el procedimiento requiere de la intervención activa de los pilotos, un procedimiento que acarrea, incluso, una mayor carga de trabajo que un aterrizaje
convencional y, para más inri, ni siquiera todos los aeropuertos están preparados para ello. Si bien en Europa es frecuente encontrar incluso aeropuertos pequeños equipados con ILS de categoría III, en otras partes del mundo ello no es tan usual, por lo que, en situaciones de muy baja visibilidad, los pilotos no tendrán más remedio que desviar el avión al aeropuerto alternativo que disponga de mejores condiciones
meteorológicas.

Aunque los aeropuertos más importantes del mundo, como Madrid, Barcelona, Londres o París están plenamente equipados para hacer autoland, la realidad es que los más pequeños no suelen estarlo.

Dejo aquí un hilo sobre operaciones en situaciones de baja visibilidad que hizo en su día @GaboAir.

Conclusión: ¿pueden los aviones aterrizar solos? ¡NO! Pueden aterrizar de forma automática, pero no solos y ni siquiera pueden hacerlo siempre por las razones que he explicado en este hilo e incluso cuando
lo hacen, necesitan una monitorización por parte de los pilotos que han de estar también certificados para hacerlo.

Escrito por

Pedro Carvalho

Pedro Carvalho estudió Derecho y Ciencias Económicas, pero ha dedicado casi toda su trayectoria profesional al mundo de la comunicación. Es autor de “¡Preparados para el impacto!” (La esfera de los libros, 2022) y de “Algo espantoso está a punto de ocurrir” (LGE Libros, 2021), dos obras donde, a lo largo de más de 500 páginas, analiza medio de centenar de accidentes e incidentes aéreos ocurridos en los últimos 50 años y cómo lo que la industria ha aprendido de ellos ha contribuido a hacer la aviación comercial cada día más segura.
 Desde febrero de 2021 lleva la cuenta de Twitter @PatoAviador que, con más de 70.000 seguidores, se ha convertido en sólo unos meses en uno de los perfiles de referencia sobre aviación en español. Allí analiza cada semana un accidente aéreo y realizo una labor de divulgación sobre temas aeronáuticos, de seguridad aérea y de aviación civil.
 Puedes conocerle un poco mejor y leer sus artículos e hilos anteriores en su página web pedrocarvalho.es